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El Malecón
Esculturas a lo largo de este tradicional paseo
Al recorrer el malecón se disfruta simultáneamente del escenario natural de la bahía y de las esculturas que a lo largo de los años allí se han sembrado.
La Fuente de la Amistad de Bud Buttons, réplica de la original fue un regalo de los habitantes de Santa Barbara en símbolo de buena voluntad-
El tema de la escultura representa una leyenda sobre los indios chumash primeros habitantes de Santa Barbara quienes creían que los delfines eran persona que cayeron al mar porque desobedecieron la petición de la madre tierra. Cuenta la historia que la diosa al ver que sus hijos no cabían en la isla frente a la costa, creó el arco iris para que lo usaran como puente y les dijo a sus hijos que no vieran hacia abajo, porque podían caer, algunos desoyeron sus advertencia y cayeron y para que no se ahogaran los conviritió en delfines.
Neptuno y Nereida clásica referencia a los amos del mar que ha sido tema obligado de innumerables ciudades frente al mar. El caballito salida del talento de Rafael Zamarripa fue instalado en el malecón en 1976; es una réplica de la original que se instaló en 1966 en Las Pilitas pero el mal tiempo la deterioró y estuvo extraviada mucho tiempo. Después apareció en Guadalajara y se volvió a reinstalar en su lugar de origen. Hoy día hay dos esculturas. El caballito sigue siendo uno de los símbolos más característicos de la ciudad.
Sergio Bustamente el destacado artista jalisciense donó la escultura En búsqueda de la Razón, que se ha convertido en el pequeño Everest de la ciudad pues todos la quieren escalar y tomarse una foto con la mano tendida saludando al mar.
Con la primera propuesta de escultura monumental interactiva, Alejandro Colunga le dio a Puerto Vallarta un nuevo atractivo turístico y fotográfico. Con aspecto totalmente futurista y contemporáneo este juego escultórico denominado Rotonda del mar, retrató el rostro del cambio entre lo tradicional y lo moderno. Es el parte aguas en el mundo del arte público que habla del Vallarta que pronto se transformaría en un destino moderno de cara al mar pero con todo un bagaje histórico pletórico de recuerdos y vivencias de cara a la montaña.
Alejandro Colunga, es un artista plástico muy querido en Vallarta, tiene casa aquí desde hace más de tres décadas, se le rindió un merecido homenaje en su honor el año de 2009 organizado por el fotógrafo Sergio Toledano y recientemente ha declarado que cederá toda su colección particular para hacer un museo en la ciudad precisamente en donde se encuentra la Presidencia Municipal. Esperemos pronto se vea cumplido su sueño y el de muchos vallartenses que hemos pujado por tener un gran museo.
Hay ya un grupo entusiasta de personas lideradas por la curadora Pilar Pérez, el promotor turístico cultural, Nacho Cadena, los artistas Fernando Sánchez, David Birks, Marcus e Ireri Topete, la arqueóloga Mónica Venegas de la Subdirección de Cultura del Ayuntamiento, María José Zorrilla la propietaria del Belmar Hotel Galería y otras personalidades que buscan la mejor manera de transformar las oficinas municipales en un recinto cultural que le de dinamismo y fortaleza al centro histórico de Puerto Vallarta.
En recuerdo al origen de la vida en el agua La Madre Naturaleza de Adrián Reynoso ofrece otra pieza que gusta particularmente a los pequeños quienes son los que más disfrutan montar sobre esta ola gigantesca. El tragapiedras de Jonás Gutiérrez es una de las obras más recientes ubicada a petición de un grupo de restauranteros de la zona.
La Nostalgia de Ramiz Barquet es la síntesis de una gran historia de amor entre su creador y su actual esposa. La Nostalgia, representa una pareja de enamorados- Es un poco autobiográfica ya que su escultor Ramiz Barquet no pudo casarse con el amor de su juventud, incluso se metió de monje benedictino, después se casó pero no le fue bien. Un día en una calle del DF se encuentra casualmente con aquel primer amor de su vida y resulta que ella también le había ido mal en su matrimonio y vivía en Vallarta.
Este reencuentro que tuvo su culminación en PV, es que ha quedado plasmado en esta pieza 1984.
Curiosamente los enamorados se fascinan con la obra de este escultor que tiene otras piezas en diversos puntos de la ciudad.
El Malecón tiene en su extremo norte, la escultura de los milenios, obra que Mathis Lídice presenta como un emblema para recordar el paso por dos mil años de vida y darle la bienvenida al tercer milenio. En temporada alta de noviembre a diciembre Galería Pacífico de uno de los más experimentados galeros de Vallarta Gary Thomson y el autor de esta escultura, Mathis Lídice ofrecen visitas guiadas a lo largo del malecón de 9 a 11 de la mañana una vez por semana. La mitad de los recursos recabados son para el mantenimiento de las esculturas y la otra mitad se le dona a la Biblioteca Los Mangos, un recinto cultural único en su género que se ha convertido en un referente cultural en Puerto Vallarta al funcionar tanto como biblioteca como centro comunitario regional.
El inicio del nuevo malecón se abre con unas enormes velas que le imprimen un carácter jovial y náutico.
El Museo naval es uno de los nuevos atractivos de la ciudad, allí se pueden encontrar extractos interesantes de la historia de la navegación. En el segundo piso se expone obra itinerante de artistas locales e invitados.
La parte nueva del malecón cuenta con obra monumental de Maritza Vázquez, una joven artista de Guadalajara que ha empezado a tener una gran presencia nacional e internacional por su exótico mundo de acero que plasma bajo un esquema escultórico. Blu que es el seudónimo de esta destacada escultora, donó estas reminiscencias marinas a la ciudad Puerto Vallarta en 2004 para disfrute de los paseantes en el área nueva del Malecón. Hoy día Maritza tiene una espectacular exposición en el Museo del Acero Horno 3 en Monterrey donde ha recreado un océano de corales al utilizar viejas estructuras industriales que al fundirlas dio vida a estos peculiares animales como los que tenemos en Puerto Vallarta.
La pareja de bailarines folklóricos de Jim Demeters representa al Xiutla grupo folklórico de Vallarta integrado por niños y jóvenes que han llevado el nombre de Vallarta por diversos rincones del mundo. Han hecho giras por el país y en el extranjero por Estados Unidos, Canadá, China, Francia, Italia y Sudamérica. Vale la pena velos bailar.
Recientemente se ha instalado frente al Vitea una escultura del muy querido artista local Ramiz Barquet. La pieza en bronce representa a San Pascual Bailón, el patrono de los chefs. Cada vez que la ciudad recibe un destacado chef se inscribe su nombre en una placa en la parte baja de esta bella y estilizada escultura, muy característica del propio estilo de Barquet.
Varios restaurantes, bares y cafés, así como tiendas diversas y un mercado ambulante también son parte del escenario que comparte una espléndida vista de la ciudad.
Antes de conectar con la zona romántica, unos versos de poetas escritos sobre el piso, nos ubican en este territorio también ya muy tradicional en donde hay más de 200 bares y restaurantes que se integran al recorrido por Olas Altas y Playa Los Muertos sobre los que hablamos anteriormente. Cabe destacar que la zona romántica es un espacio en donde hay una multiplicidad de hoteles tradicionales donde el Belmar Hotel Galería destaca como uno de los hoteles en Puerto Vallarta con un carácter único e irrepetible: Belmar Hotel Galería la magia de fusionar las artes visuales con el arte de la hospitalidad.
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Puerto Vallarta Tradicional
Puerto Vallarta Tradicional lo que es el casco de la ciudad también conocido como el Centro Histórico y la Zona Romántica es un área que hemos denominado el Corazón de Puerto Vallarta. Abarca una vasta zona que va desde el Río Camarones (entrando al pueblo) hasta la Playa Conchas Chinas por la salida a Mismaloya. Su principal cualidad es que está cerca de todo como el Belmar Hotel Galería, uno de los hoteles en Puerto Vallarta más tradicionales, y que a tan solo unos pasos puede uno acceder a una exótica galería o a un romántico atardecer.
Disfrutar de una deliciosa cena gourmet o bailar al ritmo de danzón en la plaza principal. Quien disfruta de caminar y descubrir nuevos rincones, tendrá una experiencia única al recorrer cada una de las variantes que ofrece esta particular zona de la ciudad.
El Belmar Hotel Galería, ubicado en este sector de la ciudad es la opción para quienes gustan de vivir la experiencia de disfrutar de este Vallarta único e irrepetible. Caminar, encontrar, descubrir, saborear, disfrutar y comprar son acciones que no podrá disfrutar de mejor manera que en Puerto Vallarta Centro, donde lo aguardan los tesoros mejor guardados de la ciudad. Hablamos que en un espacio de no más de 30 manzanas que al recorrerlas se desvelan muchas pequeñas sorpresas como tiendas de decoración, galerías de arte, artesanías, bares y tienditas diversas de dulces, chocolates, flores, regalos, accesorios. También pueden encontrarse modernas estéticas donde realizan cambios de imagen, tiendas de ropa con elegantes atuendos, librerías y rincones donde jugar ajedrez, leer un buen libro o escuchar un estupendo concierto de jazz. Disfrutar de la puesta del sol con una bebida refrescante y cenar en alguno de los restaurantes que ofrezca el platillo de nuestra predilección.
Podemos hablar de pequeños restaurancitos que son el refugio de Vallartenses como los mariscos del Pajarito a un costado de la calle Aquiles Serdán que bordea el Río Cuale a unas cinco cuadras del Belmar Hotel Galería hacia el oriente después de Jacarandas y Naranjo. Las cenadurías de Celia por la Lázaro Cárdenas antes de Camichín, la cenaduría Ene por la Franciso Madero cerca del pollo giro, el restaurante No Way Jose a un costado del Rizzo por la Aquiles Serdán hacia Ignacio Vallarta, o los mariscos San Lucas a solo cuadra y media del Belmar Hotel Galería sobre Insurgentes y Lázaro Cárdenas.
El nuevo taller de arte de Fernando Sánchez denominado Pulpo Rojo ubicado en la calle Jacaranda 370 casi esquina con Lázaro Cárdenas, a unas cuantas cuadras del Belmar Hotel Galería de Puerto Vallarta o el Taller El Caracol de Ireri Topete ubicado en Libertad 311 a un costado de la lonchería de la Sra Elba Camacho donde disfrutará de las más deliciosas tortas vallartenses solo de mañana hasta las 3 de la tarde.
Estos sitios, también muy cerca del Belmar Hotel Galería, están muy cerca de la Isla del Cuale y del mercado municipal de artesanías en cuyo segundo piso, pueden disfrutar de unos deliciosos chiles rellenos o pescado frito.
Por la noche no deje de ir al Café Candela sobre la calle Guerrero 311 casi esquina con Matamoros, tiene una estrecha entrada, que si gusta de lugares escondidos y románticos podrá disfrutar de unas deliciosas pizzas caseras.
Les recomiendo la de queso de cabra y nuez, también la de salmón o la
tradicional margarita. A un costado, en Guerrero 339 para los amantes del arte está una galería muy contemporánea Haus der Konst, atendida por sus dueños Deborah y Christian Köhl, quienes le han venido a dar a Puerto Vallarta un toque cosmopolita muy interesante.
Más adelante sobre la misma calle en Guerrero 264 está el afamado restaurante Trío, un verdadero deleite para el paladar atendido por sus dueños los chefs: Bernard y Ulf quienes también poseen el bistro Vitae sobre el Nuevo Malecón. Para los de fino paladar que desean disfrutar de una cena formal y exquisita Trío, con buenos maridajes de vino, Trío es una extraordinaria opción.
A nadie escapa el reconocimiento internacional que Puerto Vallarta tiene por su exquisita y variada gastronomía. En el corazón de Vallarta, se encuentran absolutamente todas las opciones que un turista puede desear, y no hay mejor opción que los hoteles en Puerto Vallarta ubicados en el corazón como el propio Belmar Hotel Galería.
En este sector de la ciudad encontrará mariscos, carnes, pastas, antojitos, cocina mexicana, italiana, francesa, alemana, asiática, griega, española, internacional bajo todas las modalidades, desde comida casera hasta la nouvelle cuisine y el concepto fusión. Hay restaurantes que ofrecen los platillos típicos de la región de manera sofisticada (El Arrayán, otros todavía nos recuerdan las fondas de pueblo por su sencillez –por cierto recomendamos Cenaduría Celia a unas cuadras de otro favorito de los turistas El Brujo.
En Puerto Vallarta centro, hay comida casera, comida cosmopolita, o la siempre accesible fast food. Cada año se organiza el festival gourmet en el mes de noviembre donde se dan cita destacadísimos chefs de todas partes del mundo que llegan a restaurantes que han recibido el máximo galardón internacional de los five diamond awards. Por mencionar algunos: Cafés des Artistas, Trío, Café Maximilian, La Palapa, Vitea, River Café, Le Bistro y el novedoso Restaurante La Leche que se ha convertido junto con De Santos en el restaurante de moda para los jóvenes y no tan jóvenes.
Para desayunos Las Palomas sobre el Malecón es el lugar a visitar, con sus deliciosos huevos divorciados, tortillas hechas a mano y frijoles refritos o de la olla, o para tomar una copa y batanear al atardecer. También recomendamos el Restaurante La Hacienda sobre la calle Lázaro Cárdenas 388 con un amplio y delicioso menú mexicano.
En materia de hospedaje, el corazón de la ciudad cuenta con una interesante oferta de Hoteles en Puerto Vallarta que van desde una y dos estrellas hasta cuatro y cinco estrellas. A unos cuantos pasos de toda la acción y cerca de todo, estos hoteles atendidos directamente con la calidez de sus propietarios representan lo más tradicional de Puerto Vallarta. Han sido los pilares de la industria hotelera de la ciudad, que hoy por hoy nos ubica como uno de los cinco principales destinos del país rodeado de magníficas playas dentro de la ciudad como Playa Camarones, Malecón, Olas Altas, Los Muertos, Las Amapas y Conchas Chinas o las que están mas allá de la zona urbana como son las playas de El Salado, Playa de Oro, Las Glorias, Punta Negra, Garza Blanca, Las Gemelas, El Paredón, Los Arcos, Mismaloya, Boca de Tomatlán, por mencionar algunas.
Cerca de Todo, céntricamente ubicado para disfrutar de este Vallarta Tradicional, El Belmar Hotel Galería es uno de los hoteles tradicionales más reconocidos por el carácter único que le ha impuesto su propietaria: María José Zorrilla, una apasionada coleccionista y promotora cultural que ha transportado a este pequeño hotel ese sentido estético y humano que ofrece el arte al espectador.
Entre los hoteles en Puerto Vallarta, este pequeño hotel tiene el sello de la calidez, y para el viajero conocedor que no gusta del turismo masivo ni la frialdad de grandes instalaciones, el Belmar Hotel Galería en la mejor opción dentro del mercado de hospedaje de bajo presupuesto. No cabe duda que entre los hoteles en Puerto Vallarta, con atención personalizada y diferenciada, el Belmar Hotel Galería combina el arte de la hospitalidad con la creatividad artística al contar con más de 130 piezas de artistas locales y nacionales en su lobby, pasillos, cubo de la escalera y habitaciones.
Los muy atractivos grabados en madera (xilografías) en blanco negro que adornan la entrada del lobby, son producto de la primera versión de la Lotería de La Malagua. También disfrutará del espectacular muro de más de 15 metros de altura con obra de Sergio Lugo, los grabados de El Metal Habla, la obra gráfica de Nunik Sauret, Raymundo Andrade, María Fernanda Matos, Sergio Martínez, Miguel Pérez, trabajos en óleo y acrílico de Manuel Adriá, Lucille Shipley, Jaime Rodríguez, Sanmiguel, Jose Luis Corral, Hania Leñero obra gráfica y plástica de Fernando Sánchez, Ireri Topete, fotografía de Pedro Tello y Yésika Félix, entre muchos otros artistas que componen esta particular colección. Cada habitación es distinta y original, contando con obra plástica que le da un toque muy especial, distinto completamente a toda experiencia de hospedaje anterior en cualesquier parte del mundo donde los esquemas y patrones de decoración siguen normas homogéneas y muy similares.
Si ha olvidado su celular a un costado cuenta con una tienda de celulares móviles con precios muy accesibles desde 300 pesos y en la esquina de Insurgentes y Aquiles Serdán, podrá disfrutar de un delicioso Helado Sanmy, un producto de alta calidad con la receta original de los helados de San Luis Potosí muy famosos por sus tradición en el manejo de nieves y helados. Los favoritos de mucha gente son la nieve de sabores de fruta natural, los míos son las paletas de yougurt de fresa.
El Río Cuale considerado como el centro geográfico donde vibra el corazón de la ciudad de Puerto Vallarta, es un río, es una isla y es una ruta en donde pueden encontrarse interesantes muestras de la biodiversidad de esta región. Después de 5 años de investigación, Pedro Tello artista local exhibió recientemente fotografías sobre nutrias en el Cuale ante el asombro de todos cuantos negaron que existiese este tipo de fauna en la región.
Canalizado en el último tercio del siglo XX, el Río Cuale presentaba islotes naturales en medio de su cauce, lo que fue aprovechado para rellenarlo y ofrecer un atractivo turístico interesante en el que se encuentran cafés, tiendas, artesanías, restaurantes, el Museo del Cuale de Puerto Vallarta que abre sus puertas de 9 am a 5pm y exhibe como decíamos anteriormente una buena muestra de lo que fue esta región antes de la conquista.
En la parte extrema oriente se ubica la zona cultural donde se localiza el departamento de cultura con sus talleres de pintura, escultura y cerámica, grabado, danza, música y teatro. También cuenta con un pequeño auditorio de usos múltiples. Diversos artistas de talla internacional han impartido cursos de artes plásticas y muchos de los visitantes que permanecen largas estadías se animan a tomar cursos de cerámica, grabado, pintura en estos talleres.
Al empezar a recorrer la isla por la parte poniente, podemos encontrar dos importantes esculturas que fueron instaladas en Puerto Vallarta al mediar los noventa: la Puerta del Sol del reconocido escultor Antonio Nava y la de Ignacio Granados que es un concepto modernista de dos delfines. Este proyecto pretendió seguir el esquema que La Esmeralda presentaba en sus campamentos escultóricos. También se encuentra fuera del restaurante Le Bistro, la escultura a John Huston, una magnífica representación del afamado director.
Recientemente se han instalado 5 nuevos murales cerámicos a lo largo de la Isla del Cuale. La propuesta Ruta Cuale del grupo La Malagua pretende generar una obra de carácter patrimonial que habla sobre la identidad de Vallarta. Precisamente de esa vinculación entre la sierra y el mar, entre la historia y la contemporaneidad.
Fernando Sánchez, Ireri Topete, Yésika Felix, Sergio Martínez y Sheila Devine (fallecida el año pasado) integrantes del grupo La Malagua aseguran que la idea de esta propuesta abierta es incrementarla y seguir la ruta del Cuale hasta las afueras de la ciudad. Invitar a otros artistas como Ada Colorida a que enriquezcan este nuevo mecanismo que ellos sugieren como modelo para embellecer la ciudad.
La Corona de la iglesia principal de Puerto Vallarta, llamada de Nuestra Señora de Guadalupe cuenta con dos torres construidas años después de su edificación inicial ha sido fotografiada en múltiples ocasiones e incluso ha sido escenario de algunas películas de acción. Es quizás el símbolo más representativo de la ciudad.
La iglesia empezó a construirse a finales del siglo XIX, pero se interrumpió por algunos años, el proyecto se retomó en 1900 y los trabajos volvieron a suspenderse entre 1927 y 1929 durante la guerra cristera que también tuvo presencia fuerte en esta ciudad costeña. Finalmente después de 65 años quedó totalmente concluida. De este recinto sobresale el altar de mármol que se levantó en 1945, copia de la del antigua Basílica de Guadalupe en México. También se colocó la imagen de la virgen de Guadalupe realizada por el pintor tapatío Ignacio Ramírez. Un año después se hizo en madera el púlpito, el comulgatorio y los confesionarios tallados por el ebanista Miguel Lepe proveniente de Cihuatlán. El vía crucis fue modelado en yeso por José Esteban Ramírez Guareño quien también diseñó la famosa corona que remata la torre central y se concluyó en 1965. Se dice que es una réplica de la corona con que fue coronada la emperatriz Carlota. La cruz y la esfera son obra de otro artista: Esteban Avalos Haro. En el 87 se hicieron las torres laterales. Posteriormente se puso la escultura de un San Francisco en el atrio frente a la sacristía.
El malecón se encuentra en la zona comercial más concurrida de la ciudad y tiene un kilómetro de longitud. Abre su espacio hacia los dos extremos de la bahía y pareciera encontrarse ubicado como el rey de todo el escenario justo en medio de todo su vasto reino. Recorrerlo es toda una obligación para quien visita Puerto Vallarta y dependiendo del día de la semana o de la hora en la que se haga será el tipo de experiencia que se reciba. Es la zona donde concurren locales y visitantes. Por aquí fluye el diario ir y venir de vallartenses que se desplazan de norte a sur para ir de su casa al trabajo o del banco a la presidencia municipal o de la casa al mercado y a la escuela de sus hijos. Y para propios y extraños no hay mejor regalo que apreciar un atardecer desde una banca en el malecón y esperar hasta ver el último reducto del sol: el puntito verde que cuando se percibe por el ojo humano es capaz de conceder el deseo que se le haya solicitado.
Por las tardes y muy particularmente los domingos, el malecón se convierte en el punto de reunión de los vallartenses de todas las condiciones sociales. los domingos es una verdadera. Vendedores diversos, artistas y juglares le dan un carácter a este paseo que se ha convertido en uno de los atractivos diurnos y nocturnos más gustados de la ciudad. Del otro lado, comercios y restaurantes de la más variada índole le dan a este paseo un toque muy plural.
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Puerto Vallarta no fue un pueblo creado artificialmente como destino turístico. Puerto Vallarta tiene 159 años de historia moderna pero muchos más de existencia pues hay datos que hablan de poblaciones establecidas por estas regiones hace más de 2300 años según hay registros realizados con carbono 14 por arqueólogos que han venido a la zona.